domingo, 9 de diciembre de 2007

Myparrilla en acción...

Sin palabras... sólo tecnología....jaja

Myrtita

sábado, 8 de diciembre de 2007

Caserita , pero de vanguardia....

Hace unos meses en una entradita de asados, hice una mención a mi super parrilla, insinuando que ésta merecía una entrada propia en los QQQ.
El tiempo fue pasando y no la hice, pero lo que vi hoy, me dio pie para concretarla.
Estoy convencida que “el buen asador” es aquel capaz de descollar con su obra, más allá de los recursos con los que cuente.
Para dar fe de esto, basta remitirse a nuestra historia gaucha. El facón, la leña, el fueguito, una estaca y la carne al asador.
Acepto que todo cambia, que todo evoluciona, pero reafirmo: los lujos no hacen al buen asador. Así, casi metiéndome de manera impertinente, en este mundo de gauchos, les presento mi super parrilla, nacida de la situación de nueva propietaria, con un rótulo de “provisoria, permanente”, ya que lleva catorce años desafiando asadores.
El modelo que presento hoy, es la segunda edición, fase B reforzada y mejorada.
El diseño vanguardista de mi parrilla tuvo su origen en el desarmado de la obsoleta casilla del gas impuesta por la reforma edilicia del flamante hogar y la llegada del gas natural a la casita nueva.
La casilla del gas fue el vientre materno de mi super parrilla.
El deseo incontrolable de hincar nuestros dientes en una tirita de asado, desencadenó esta faraónica obra.
Dos pilas de ladrillos, sobrantes de la construcción, que me estorbaban en el patio, constituyeron la piedra fundamental y aportaron la altura ideal a la parrilla.
Eso sí, nada de mezcla, ni cal, ni cemento ni arena, porque no habían sobrado y la casi indigencia acompañaba nuestra condición de nuevos dueños. Un encastre perfecto. Prolijito. Pilita a la derecha y pilita a la izquierda.
Sobre ellas, las tapas de la vieja casilla se recostarían para darle el corazón.
Viejos escalones de granito, removidos de la escalera original del hogar, perfectamente apilados a su lado complementaban mi obra como mesada auxiliar.
Una parrilla de hierro, donación de mis progenitores, unas baldositas para regular su altura, de manera minuciosa, una palita y un tenedor largo, completaban lo necesario para dar lugar a su inauguración.
No sin cargadas de por medio, la super parrilla debutó. Y lo hizo con un rotundo éxito del asador, en quien pusimos toda nuestra fe.
La versión mejorada, surgió luego de varios años, más precisamente, aquel día de otoño, que vaya a saber uno porqué causa, razón, motivo o circunstancia, el encastre perfecto de las pilitas de ladrillos, cedió.
Al mejor estilo Torre de Pisa, la parrilla comenzó a inclinarse y al toque, el asado, que tomaba color sobre la super parrilla, terminó en el pasto amenazado por mis canes que lo cercaron en franca custodia.
La emergencia funcionó. Ante semejante desparramo, coloqué la parrilla sobre el suelo, sacudi los pedazos de carne, los chorizos, reacomodé las brasas sobre el pastito y el show continuó, pero este hecho me obligó a un nuevo diseño, más reforzado.
Una tercera pata equilibraría la parrilla.
Las dos pilitas laterales de ladrillos encastrados, y al frente una tercera pata de refuerzo.
¿Pero con qué?... Y allí, debajo de la pila de escombros que se erigía en la pared este del jardín apareció.
Una pesa casera, fabricada con un hierro grueso y dos latas, herrumbradas, de duraznos rellenas con cemento. Ni que hubiera sido diseñada para este fin. Su medida era justa, y de manera ideal proporcionaba a mi diseño la atura y el equilibrio justo.
Así comencé la reconstrucción de este modelo, que nos acompaña hasta el día de la fecha, y nos acompañará hasta el día en que aparezca un asador que refute mi arraigada idea de que la parrilla no hace al buen asador...

Si mi descripción no fue precisa, su imaginación no da para tanto, o bien por si se quedaron con ganas de tener una igual, acá está... se las presento myparrillita!!!...la mesada auxiliar, se las debo!!!


Myrtita

sábado, 1 de diciembre de 2007

¿Puedo decirlo?...

20 de noviembre de 2007
Hoy me hicieron un regalo. Un regalo grande, inesperado. Un regalo que nadie vio, que nadie sabe, ni siquiera lo sabe quien me lo regaló.
Mi regreso al hogar se veía demorado. Una reunión imprevista, de esas, de las que no se puede zafar apareció en mi agenda.
La telefonía celular, ayuda a las madres en estas instancias… “Pilar, para el almuerzo….”” Ojo, María sale a las dos… ””¿Cómo le fue a tu hermano?... “”Nos vemos…”
La convocatoria aparecía dilatada. Busco el celular, cómo único indicador del tiempo. Los anteojos, ya que una “mancha” en la pantalla, al decir de mi aguda visión, indicaba algo. ¿Un mensaje de texto? No. Dos llamadas perdidas… perdidas no se cuándo.
Lo activo. Llamadas recibidas. De María Laura. Insistentes.
Marco, y un “Hola, ya está, salí temprano“, fue la respuesta inmediata.
Y el diálogo inevitable se entabla.
-¿Cómo fue Biología?
-No lo tomaron. Ya estoy aprobada….
-Ahhh….,respondí con alivio ante la instancia ya superada.
- ¿Y geografía?
-Re bien….
-Me alegro.
Nuevamente aliviada.
-Y ética
- No me tocó, pero hice aportes!
- ¿Aportes???
-Sí, completaba cuando sabía algo más de lo que hablaban….
-¿¿¿¿????
No sin sorprenderme, de ese paso al frente en su permanente perfil bajo….
-Bueno, vuelvo tarde…
-Ah, mamá… ¿Sabés una cosa?
-¿Qué?
-¡Me eligieron mejor compañera!!!
Y no respondí, me quedé sin palabras.
-¿Me escuchaste?
Un “Sí, te felicito”, fue lo que me salió.
Pero ni ella fue consciente, ante lo escueta de mi respuesta, de mi alegría
Una emoción grande me embargó. Me tocó el corazón, porque todas las respuestas previas, aliviaban mi espíritu de “fin de año”, ese espíritu que ya añora vacaciones, que no quiere más libros ni tareas pendientes.
Pero esa noticia, me calló. No dio a mi verborrágica lengua el estímulo para bullir.
Esa noticia me metió para adentro y sí disparo mi mente desdibujando los números académicos. Me llevó dos años atrás, a mi negación permanente ante la insistencia de su deseo de pertenecer a esa comunidad educativa. Me llevó a la aceptación de ese pedido.
Me llevó a recorrer su camino desde el ingreso. Me llevó a sus éxitos, a sus realizaciones deportivas disparadas desde el ámbito escolar, a sus “históricos” fracasos, a sus “matemáticos” aciertos, a las actividades campamentiles compartidas…
Me dejó ver que su deseo era fundado, y que encontró su lugar en ese, porqué no, heterogéneo grupo.

Que se sintió contenida lo que le permitió construir un espacio, rescatar valores, afianzar sus sentimientos y abrirse, demostrando que SI, es “loca”, temperamental, justiciera pero que tras ese perfil emana una sensibilidad inmensa. Sensibilidad que sus amigos percibieron.
Me leo terriblemente babosa. La maternidad afloró. Pero no puedo, no quiero controlarla. Quiero sentirla. Disfrutarla.

Quiero compartir, expresamente, con mi bebé, con la chiquita de la casa, esta alegría.

Decirle que, aunque ella HOY no se de cuenta, éste es el mejor premio entre todos sus logros. Que lo valore, que lo atesore, y que sea digna portadora de semejante confianza de sus pares.
Probablemente mi bebé no lea mi blog.
Probablemente no les mande a ustedes el consabido mail diciendo que hay algo nuevo en Los QQQ. Probablemente lo encuentren solos. Probablemente me entiendan. Probablemente no. Probablemente me sepan disculpar… pero este regalo me desbordó y hoy Quiero y Puedo dedicarle una entradita… a esta panzada de sentimientos!!!


Myrtita

viernes, 30 de noviembre de 2007

Agua que no has de beber…

…guardala para el baño!

Mi blog, no es un espacio de protestas, de malas ondas, de enojos, pero hoy mi inspiración, viene del chorro. No de la acepción lunfarda de chorro, sino del chorro que emana y rescato debajo de la canilla.
Elevo pensamientos no místicos hacia el infinito. No hacia el cielo, porque me ganaría el acceso a las llamas del infierno y suelto mis dedos al teclado, suelto mis ideas, suelto mis palabras porque sino me expreso ..….¡¡¿¿??!!
Vivo en una linda casita, en una más que linda ciudad paisaje, a la vera de un caudaloso río, de aguas no cristalinas, quizás por los sedimentos que arrastra desde su lecho.
Aguas oscuras, pero no contaminadas, que yo sepa, que mojan nuestras playas, golpean nuestras barrancas y se nos ofrecen generosamente para abastecernos a nosotros, los consecuentes ciudadanos contribuyentes.
A pesar de esto, Paraná no tiene agua.
Una nueva planta potabilizadora está por nacer…
Quiera Dios, nos de vida y salud para ver brotar nuevamente y con fuerza el líquido elemento, tan preciado para la vida, por nuestras canillas.
Pero este no es el caso. Esta no es la dicha hoy.
Así comienza esta historia, no hoy, históricamente hace varios años, puntualmente hace quince días.
Desde hace quince días, con una tímida excepción, el preciado fluido, se resiste a subir a los tanquecitos que reposan en el techo de mi hogar.
¿Qué digo tanquecitos? Se resiste a subir a la ducha, que oportunamente y con un sabio criterio se instaló en el toilette de la planta baja, aún contra los principios estilistas del arquitecto, que argumentaba la idea de un baño paquete, sólo para visitas y eventos especiales...
Qué buena idea fue la desobediencia a la estética, y la concreción de la ducha, y ni que hablar de la presencia de la canilla que se ostenta en el medio de la pared lateral del toilette.
Amanece. El baño matinal forma parte de mi rutina. No puedo afrontar al mundo sin él. Pero no hay agua en el baño de arriba. Ni caliente, ni fría. Quizás en el toilette. El coraje en esta decisión va de la mano de la necesidad.
“¿Cuántos grados dijeron en la radio? ¿17°C, 32°C? ¿Y la sensación térmica?”
¿Es posible retrasar el momento del contacto acuático?
¡No, no cierran los tiempos! ¡Debe ser ya! ¡No hay otra!
Ahora el detalle de esta sublime decisión.
Acto 1: en el toilette, ante la resistencia del vital elemento a fluir.
Escena 1: Vicisitudes para conseguir la aparición del líquido vital.
Intento 1: Canilla para agua por el borde del bidet on. Abro grifo del bidet para agua caliente buscando el fluir del agua a la menor altura posible. Evacuación de aire de las canillas. Espero… minutos… Nada…
Intento 2: Refuerzo la presión del agua con la canilla de agua caliente del lavatorio…. Operación frustrada. Nada.
Intento 3: Buena idea, el chorro… Abro la canilla de agua caliente inferior de la ducha. Espero. Oigo. ¿Aire saliendo de las cañerías? Nada
Escena 2: Contramarcha.
Cierro todas las compuertas. Canillas Off.
Escena 3: Empiezo de nuevo más pacientemente.
Intento 4: Abro al tope la canilla fría de la ducha del toilette. Presión insuficiente. ¿Aire en canillas? Espero. Tiempo out of range. Agua seca. Vital elemento ausente.
Intento 5: Acudo al chorro. Abro grifo frío de la canilla inferior a la ducha. Menor altura = menor resistencia para subir, principios de física I en mi ayuda. Aleluya!!! Resulta. La buena suerte aparece… Buen día…un tímido hilo de agua fría se asoma….¡Viva el chorro!
Acto 2: en el toilette. Ante la presencia del agua la decisión está tomada,¡ a bañarse!
Escena 1: Evalúo distancias chorro- pared/ altura chorro- piso…
¿Suficientes??? NO!!!…
Consecuencia el baño en posiciones de yoga se impone.
Escena 2: A mojarse
Cabeza primero… Posición cuclillas. Shampoo en seco. Enjuague lento, por goteo. ¿Acondicionador? ¡ No, Myrtita! Recurso hídrico insuficiente.
Ahora el cuerpo… Posición sentada a lo chinito.
¿Cuerpo entero? ¡Imposible!…Por partes…
Chorro frío en la nuca… ahora la espalda… Chuchos!!! VAMOS, CORAJE!!! Viva el intendente!!!
Ya va marchando… ahora la panza… ¡De una, rápido!...Contener la respiración… Ya está. Lo peor ya paso…. Myrtita, lo conseguiste, ¡ya estás mojada!…
Escena 3: Paso al jabón
Ahora a Jabonarse, eso sí, en seco, no vaya a ser que se acabe la fría… ¡Rápido! Mantenerse en movimiento.
¡Myrtita, el frío es subjetivo! No tiembles, la sensación térmica en el sol es alta…. Vivan los concejales!!
Escena 4: Chau jabón
Enjuagarse. Posición de rodillas, en posiciones rotativas…Primero de un lado, después de otro, arriba, abajo. Nada fácil.
Apuntar el chorro hacia las zonas jabonosas.
Se va el jabón, ya no estoy resbalosa.
Escena 5: A secarse.
Ya pasó, y mientras la toalla estimula la sangre, para que vuelva a correr por mis venas y arterias, y mi cuerpo abandona el tono cianótico adquirido en las escenas anteriormente descriptas, aprovecho la ocasión para elevar, ahora sí, plegarias al cielo.
Una plegaria de agradecimiento a los santos por haberme permitido sobrevivir al shock térmico del placentero baño matinal.
Otro rezo al Dios supremo, para que inspire y les recuerde de la forma que considere más pertinente, a los intendentes de turno que los impuestos deben volver a la ciudad en forma de obras que dignifiquen nuestro pasar por la tierra.
Y otra oración para que la nueva planta potabilizadora de la ciudad se convierta en realidad, que el agua deje de dar letra a las plataformas políticas y que se limite a fluir con fuerzas, nuevamente por nuestras canillas.
Ah.. se están riendo?? Los invito a imitarme. Adopten las posiciones descriptas en las situaciones pertinentes y van a ver... la sonrisas desaparece... jaja

Myrtita
Una contribuyente más

domingo, 25 de noviembre de 2007

¿Viajamos?

Hoy el fuerte no serán mis palabras.
Estuve haciendo un trabajito que complementa el Destino Salta, para compartir el viaje con imágenes.
El video caserito, un nuevo rubro en el que estoy incursionando, me ayudará en esta entrada.
Deben disponer de ocho (8) minutos, prender los parlantes, encender la máquina y a viajar....
Culura del Slow Down y a disfrutarlo....
¿Listos? Allá vamos!!!


Myrtita

sábado, 24 de noviembre de 2007

Destino Salta

La pantalla en blanco aparece ante mí desafiante, pero las ideas no se ordenan, las imágenes se suceden a una velocidad que no me permite describirlas.
Quizás es prematuro. Quizás necesito tiempo, para aterrizar y poder narrar una nueva aventura.
¿Aventura? ¿Será la palabra? ¿Experiencia laboral? ¿Paseo? Probablemente todos los términos que se disparan hacen a la idea.
Tras el objetivo de un encuentro de profesionales partimos, con una ruta ambiciosa. El NOA era el destino, Salta la última estación, Tucumán el descanso reparador, Santiago del Estero el comienzo y un alto en el volver.
Tiempo, escaso, no mucho, probablemente insuficiente para todo lo que se ofrecía. Pero era lo que había, lo que se podía, y convencidos de que lo que NO se podía era desaprovechar segundos, partimos.
Recorro anotaciones, alejadas de mis usuales bitácoras de viajes. Hay números, kilómetros, horas y puntos claves del camino.
Releo e intento reconstruir una semana, que se caracterizó por lo intensa y breve de cada experiencia.
Que fue un aspirar ARGENTINA, que fue un revivir de la historia, que fue el afianzar sentimientos y disfrutar de la orgullosa ostentación de su tierra de los tucumanos y salteños, ante los miles de visitantes del mundo.
No surge la crónica de los días, de mi grabadora de ideas.
Desfilan ante mis ojos los rostros morenos de los habitantes del norte, su porte bajo, la multitud abarrotando las calles céntricas, un ritmo de grandes ciudades ignorado por mí.
Las costumbres, las peñas, los artesanos, los poetas, los santos, los próceres de los que se apropian y veneran con marcado fervor.
La belleza de las rutas, el sin número de paisajes, la imponente selva tucumana y a la vuelta de la curva, la sequía.
Los cerros de colores, laderas abruptas a la vera del camino.
Los limones, la caña de azúcar, el tabaco, las vides, las flores, la horticultura, las tunas, los cactus.
Los diques, el riego, las salinas de Santiago, las cigüeñas en los bañados, los zorros, los biguás...
Ante este vuelo de imágenes, me detengo en Salta que fue la estrella de este circuito.
El tiempo de estadía fue corto. ¿Escaso? No sé.
Sí se que lo viví a mil. Lo disfruté, hice todos los deberes. Visité con creces todos los sitios recomendados por viajeros experimentados, y que las revistas indicaban como imposibles de no ver.
Tenían razón.
El MAAM, museo de arqueología de alta montaña, me deslumbró por su moderno y sobrio diseño, la tecnología puesta en función del rescate de una cultura, la claridad de las explicaciones, aunque abrió en mí un abanico de sentimientos encontrados ante la exposición de las momias de Llullaillaco…
Sentimientos entre los que aún no encuentro la verdad, lo correcto…¿Alguien tiene la verdad?
Son cadáveres. Cadáveres de niños expuestos, rescatados de tumbas. ¿Tumbas profanadas? ¿De quien son? ¿Son patrimonio nacional? ¿Pertenecen a los Dioses? Menudo tema, en el que no tengo autoridad para explayarme. Sólo dudas…
¿Quieren verlo? Click acá
El mercado municipal, con una realidad tan pintoresca y folklórica como distante a la mía!!!
Las peñas, con una fuerza indescriptible, que hace bailar hasta los troncos, y convocan al mundo, mostrando sus raíces.
Y debo ser breve. Todos lo dicen pero, ¿cómo se hace para hacer corto lo largo?
¿Cómo se comprime la amplitud, la diversidad y la generosidad de este país?
Yo no sé hacerlo. Pero si se debe, bueno, así será seré corta.
Chau… el resto imaginación….y para los que no la tienen… fotos…
Myrtita

miércoles, 21 de noviembre de 2007

25 años no es nada...

Reviso mi computadora en busca de archivos urgentes, imprescindibles, necesarios para ayer, y en medio del caos informático, descubro éste, "25 años no es nada" que escribí hace un par de años, antes de la era del blog. No resisto la tentación de abrirlo, lo releo, me emociono, y lo decido, me tomo la licencia de publicarlo.
Mis amigos ya lo conocen, porque se los conté hace unos años, y si bien no los creo desmemoriados, pienso que puede gustarles que les cuente de nuevo la historia.
Y para los que no la conocían, se las ofrezco, aunque esté teñida de situaciones personales y refleje una época hermosa que dejó huellas indelebles en mi vida.
"...“La promoción 78 celebra este 27 de diciembre sus bodas de plata de bachilleres especializados....” así anuncian los periódicos estas celebraciones. Que formalidad, que viejos se leen los protagonistas!!!!
Pero..... promoción 78 .....somos nosotros!!!!!!!!, pero si no ha pasado tanto tiempo, si???? Pasó????????
De repente, Pilar, mi hija ya adolescente me saca de mi abstracción: -¡¡¡ 25 años de egresadas!!!! ¡¡¡Que barbaridad, cuarto siglo Ma!!!!
Que insolentes tus palabras muchachita!!!!! Pero si 25 años no es nada!!!!!! Si estamos igualitos....
Una sonrisa se dibujó en su cara, -Si mamá se van a juntar con los chicos y las chicas, me dijo, y se alejó.
Y entonces, la matemática, ciencia tan renegada por algunos y amada por otros, apareció.
42 - 25 = 17; 42/2 = 21; 25>21; o sea más de la mitad de nuestras vidas!!!!
Mi cabeza se sumergió en el tiempo, y fui despejando etapas. Hijos, matrimonios, compromisos laborales, estudios universitarios y llegué hasta aquella adolescencia, que por su intensidad y riqueza en vivencias, apareció en mi recuerdo como si hubiera sido ayer.
Me parece estar entrando por primera vez, a esta majestuosa escuela, fruto de una época en que la educación era prioridad.
Chiquitita mi figura, llena de miedos y ansiedad. Grande mi persona antes de transponer este umbral, porque dejaba el 7° grado, y minúscula ahora, en el patio, porque comenzábamos una nueva etapa, siendo los de primero.
Se acuerdan?? Filas de a seis, mujeres por un lado y varones por otro. Chicos sin delantal, con corbatas, Que churros algunos!!!!
Para las chicas nada de pinturas, pelo recogido, frentes despejadas, polleras debajo de la rodilla, zuecos ni pensar, sólo mocasines, con medias azules , blancas o marrones. Y después del timbre a sortear la barrera de preceptora y vice en lo alto de la escalera, que luego de una exhaustiva inspección, permitían o no nuestro paso.
Basta de portafolios, ahora solo carpetas y biromes.
Ingles o francés, fue la primera disyuntiva. Con quienes compartiríamos el curso. Caras nuevas en la mayoría de los casos, algunos ya viejos amigos.
El primer año en la galería de la magnolia. El segundo en el patio de la bandera, al igual que tercero. El cuarto en la galería del salón y el quinto al lado nuevamente del árbol de magnolia.
El desfile de profesores que reemplazaban las figuras de las tres maestras de grado a las que estábamos habituados. La de lengua, la de matemática, la de actividades prácticas, la de música, el de dibujo. Ese “el de..” o “la de...”, que no se nos caía de la boca, y que hoy nos impacta cuando está dedicado a nosotros.
Miles de vivencias afloran en mi mente. Y no puedo evitar la sonrisa al recordar algunas anécdotas,
.... el cuellito de sarga azul, para que las poleras de colores no asomaran por el cuello del delantal, que cosíamos con primorosa dedicación,
....las naturalezas muertas con el profe Gutierrez,
..... “El Paraná en una zamba” con Lilita Glaría,
.... las clases de tejido de segundo año, que entrenaban abuelas en velocidad cuando había que presentarlas para ayer, después de no haber hecho nada por tres meses.
..... Y el poema del Mio Cid??? ,
..... y las lecciones de geografía con la señora de Facio, que provocaban un temblor generalizado cuando se cambiaba sus lentes, y con sus largos dedos apuntaba en una minúscula libretita con espiral, la lista de los elegidos del día. Señale en el mapa!!!!!!!, con un dedo!!!! Y sus historias fantásticas??????
.... Y las canciones de Mis Varela,
.... y los diálogos en francés?? C’est madame Rochard au telephone, Paul et la? Oui, Il e’ la????
.... Y las guerras mundiales, veinte páginas de un día para el otro.
..... Y los experimentos en química, cuando dejábamos un pasillo para correr por si el sótano explotaba.
Y cómo aparecen imágenes!!!!
Vieron si 25 años no es nada!!!!! Pero cinco años, si que fueron y vaya si fueron.
Los vivimos a mil, con todos los bríos, con intensidad, con pasiones, con alegrías, con broncas, con tristezas. Quince años, confiterías, El Timbó, los te danzantes, La Casa D’Italia, La Belle Epoque para los más audaces. Eso si, hasta las tres.
Y esas caras extrañas del primer día, fueron mutando, lazos sinceros y muy fuertes se tendieron entre nosotros sin que nos diéramos cuenta. La escuela nos preparaba para la vida. Nos daba la ciencia, y nos regalaba, imperceptiblemente, lo más valioso: AMIGOS. Pero esos amigos de alma, puros por los que nos jugamos todo, amigos de adolescencia. Amigos con los que sin saber, en muchos casos transitaríamos la vida.
Amigos con los que vencimos los tiempos, y hoy, después de 25 años AMIGOS, estamos igualitos, con algunos kilos de más, con algunos pelos de menos, pero hoy los que estamos acá, estamos igualitos, igualitos de espíritu, deseosos de revivir aquellos cinco años que sí fueron mucho y no nada."


A los que llegaron hasta acá: ¿Están haciendo cuentas??? Y sí, los 25 ya fueron, fueron hace un tiempo, ya pasaron, pero para los treinta, ya nos vamos preparando...con la misma ilusión y las mismas fuerzas...
Myrtita