Huevos pintados de blancos
Hoy sin pedirlos aparecieron como mi recuerdo en Facebook.
Facebook contento me mostró lo que para mi fue para el
olvido. Mis deseos para el 2012.
Pintar huevos de blanco para decorar mi árbol en la Navidad
2011 fue un trabajo faraónico. Someter a la familia a una dieta super proteica
para lograr la cantidad de huevos que necesitaba para cubrir mi árbol navideño,
soplar huevitos hasta la cianosis absoluta, lavarlos con cuidado extremo, secarlos
y pintarlos de blanco, ocupó mi diciembre.
En una de las etapas de ese proceso, acomodados en la
bandejita plástica, de esas que jamás descarto, salió esta foto que sería
protagonista en mis deseos para aquel 2012.
Siguiendo las tradiciones, diez años
atrás la publiqué, acompañando la sutil imagen con el pedido de bregar por su
integridad. Pasándolo a criollo, y sin vueltas, deseaba que en el 2012 ningún
huevo se rompiera bajo ningún argumento.
Ese pedido, fue desoído, y en ese 2012 no quedó ni un huevo sano.
Fue el año más duro de mi existencia. El dicho, de que no
puede haber algo peor, se superaba con creces a medida que se sucedían los
meses.
Todos lo huevos se iban rompiendo impiadosamente y mi pedido
golpeaba mi mente en cada ocasión.
Me enojaba haberlo hecho. Me enojaba haber pedido.
El 2012 fue un año duro. A la distancia lo entiendo como el
año que me hizo ser grande, y me posicionó en un nuevo rol, referente de familia con el poder y deber de
toma de decisiones, sin consejo consultor mayor. En el 2012 me volví grande, vi
de cerca lo que deseamos nunca ver.
Todos los huevos se resquebrajaron.
Hoy, parezco escéptica ante los saludos, la alegría y el
deseo de proyecciones.
Mis huevos marcaron un antes y un después.
No es que no sienta todo eso, pero soy incapaz de verbalizarlo. Creo que me
asusta.
Prefiero callar y dejar que el año que comienza sea como tenga que ser, dejando
siempre una pequeña ventanita interior abierta para que me sorprenda lindo.
Hoy me sorprendieron los huevos. El 2022 no se despidió con deseos manifiestos.
¡Tímidamente digo feliz 2023!




